lunes, 9 de agosto de 2010

Llueven juguetes de cartón

Llueven juguetes de cartón,
llueve alegría y emoción.
Los pobres alegres van, 
tras esta triste realidad, 
mientras que otros más suertudos,
los miran con piedad. 

Qué felices se ven,
dijo un hijito de papá,
mientras sus cordones intentaba amarrar.

Lanzó una moneda y,
cual zoológico, solo faltaba un letrero que diga "No alimentar". 

No te acerques mucho, le dijo su padre, al sentir que los pobres
contaminaban "su aire".
Vamos rápido que llegaremos tarde,
es de mala educación
y no quiero tener problemas con tu madre. 



Cuando de repente,
el niño le pregunta a su padre: ¿Papi crees que esa moneda haya ayudado al pobre?
No lo sé hijo, pero ya hicimos nuestra parte, 
ahora solo intenta no esuciarte,
que ese traje me costó más que un palacio de granate.






Llueven juguetes de cartón, llueve alegría y emoción.


Los pobres alegres van,
tras esta triste realidad,
mientras que otros más suertudos,
aún disfrutan de su dignidad. 

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